VILLA RIVA ONLINEHistoria RD
Inicio › Historia RD › La Independencia Efímera de Núñez de Cáceres (1821)
Independencia

La Independencia Efímera de Núñez de Cáceres (1821)

Independencia · 1821 · 6 min de lectura · Historia RD

El 1 de diciembre de 1821, José Núñez de Cáceres proclamó la independencia de la parte española de la isla. Duró apenas dos meses, pero encendió por primera vez la idea de un Estado dominicano.

Veintidós años antes de la noche del 27 de febrero de 1844, la parte española de La Española ya se había declarado independiente una vez. Fue una independencia breve, frágil y encabezada por un burócrata letrado, pero marca el momento en que los criollos de Santo Domingo dijeron por primera vez «ya no queremos ser colonia». Su protagonista, José Núñez de Cáceres, es una de las figuras más interesantes y menos conocidas del proceso independentista dominicano.

1. La «España Boba»: el contexto de abandono

Entre 1809, cuando España recuperó la colonia tras la época francesa, y 1821 transcurre el período que los historiadores dominicanos llaman la España Boba: doce años de abandono metropolitano. España, arruinada por la guerra contra Napoleón y luego desgarrada por sus propias crisis políticas y por las guerras de independencia americanas, no enviaba ni tropas, ni recursos, ni siquiera los salarios de los funcionarios, que pasaban años sin cobrar su «situado». La colonia vegetaba en la pobreza, con comercio estrangulado y una administración fantasma.

En ese vacío crecieron dos salidas en la mente de los criollos: la anexión al proyecto de la Gran Colombia de Bolívar o la independencia propia. Hubo conspiraciones tempranas, como la de los «italianos» en 1810-1812, de inspiración abolicionista e igualitaria, reprimidas duramente. Para 1821, con casi toda la América española independentizándose, la pregunta en Santo Domingo ya no era si cambiar de estatus, sino hacia dónde.

2. El 1 de diciembre de 1821

José Núñez de Cáceres (1772-1846) era teniente de gobernador, auditor de guerra y el funcionario criollo de mayor rango de la colonia: un jurista ilustrado que había conspirado durante años. En la noche del 30 de noviembre al 1 de diciembre de 1821, con apoyo de un sector de la guarnición y de notables de la capital, depuso al gobernador español Pascual Real y proclamó el Estado Independiente del Haití Español, nombre que unía la reivindicación del nombre indígena de la isla con la condición histórica de sus habitantes. Se izó una bandera propia, se constituyó una junta de gobierno y se envió una misión a buscar la adhesión —y la protección— de la Gran Colombia.

La proclamación no fue un levantamiento popular, sino un pronunciamiento de élites, y esa fue su debilidad de nacimiento: la élite terrateniente temía una revolución social como la haitiana, la población esclavizada y libre de color veía con simpatía las promesas igualitarias del cercano Haití, y el nuevo Estado nació sin ejército, sin rentas y sin reconocimiento internacional.

3. Dos meses y ocho días: el fin del Estado

El presidente haitiano Jean-Pierre Boyer, que había reunificado su país en 1820, tenía su propio proyecto: la isla indivisible. Aprovechando la fragilidad del nuevo Estado y el apoyo activo de sectores del este —que esperaban la abolición definitiva de la esclavitud y el reparto de tierras—, Boyer movilizó un ejército de unos 12.000 hombres. Núñez de Cáceres, sin fuerzas para resistir, entregó las llaves de la ciudad el 9 de febrero de 1822. Habían pasado exactamente dos meses y ocho días desde la proclamación.

El propio Núñez de Cáceres emigró, vivió en Venezuela y murió en México, en Tamaulipas, en 1846, dedicado al periodismo y a la política: una biografía insólita para un prócer caribeño. Su proyecto fracasó, pero dejó dos semillas: la demostración de que la independencia era pensable, y el debate —que durará todo el siglo XIX— entre independencia plena, anexión a una potencia o unión con Haití.

4. ¿Por qué se la llama «efímera»?

La historiografía dominicana bautizó el episodio como Independencia Efímera, y el apodo, aunque descriptivo, ha hecho un flaco favor a su comprensión: sugiere un accidente sin importancia. En realidad, el proyecto de 1821 fue el primer Estado diseñado por dominicanos, con nombre, bandera, gobierno y diplomacia propios. Su fracaso enseñó a la generación siguiente —la de Duarte— que una independencia sin base social amplia, sin ejército y sin proyecto nacional compartido era papel mojado. La Trinitaria aprendería esa lección al pie de la letra.


← AnteriorLas Devastaciones de Osorio (1605-1606) y el nacimiento del oeste francésSiguiente →La ocupación haitiana de 1822 a 1844

Todos los artículos de Historia RD

Orígenes y colonia

Independencia

Restauración y siglo XIX

Siglo XX

Patrimonio y símbolos

Historia local · Villa Riva